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miércoles, 10 de abril de 2013

"Montadito" de carrillada ibérica con foie

Receta del V encuentro, celebrado el 16/10/2010.

Carrilladas o carrilleras, es un corte de carne magra, que una vez cocinado el tiempo suficiente, tiene una textura y sabor difícil de superar.



Las carrilleras las podemos encontrar fácilmente, gracias al auge que en los últimos años ha tenido este tipo de preparaciones. Quizá no sea tan fácil encontrarlas de cerdo ibérico, pero buscando un poco no es difícil.
Aunque las carrilleras de ternera también están muy ricas, en esta ocasión me quedo con las de cerdo ibérico, yo particularmente las prefiero.

Vamos allá.


INGREDIENTES:

· 1kg de carrilladas de cerdo ibérico
· 1 cebolla grande
· 1 puerro
· 2 zanahoria
· 1 tomate maduro
· 2-3 ajos
· Aceite de oliva, sal
· Pimentón, pimienta negra y clavo
· ½ vaso de brandy
· 250 ml vino tinto


Para acompañar:

· unos cortes de pan grueso y consistente
· unos medallones de foie gras
· unos cuantos rebollones
· Aceite de oliva, ajo y sal






PREPARACIÓN:

Para hacer en olla exprés.
Ponemos a calentar aceite de oliva en la olla. Ahora podemos marcar ligeramente las carrilladas en ese aceite y retirar (es opcional) o directamente echamos las verduras cortadas en mirepoux (trozos gruesos), sal, los ajos, una hoja de laurel, unas bolitas de pimienta negra, un poco de tomillo (si tenemos a mano) un clavo de especia y un poquito de pimentón. Se sofríen ligeramente las verduras, las dejamos que suden, cuando se empiecen a poner un poco blandas, añadimos las carrilladas limpias de grasa. Les damos unas vueltas y ponemos el vino tinto subiendo la potencia del fuego.
Esperamos que reduzca, que se evapore bien el alcohol del vino y ponemos agua hasta cubrir todo el guiso, tapamos la olla y la dejamos unos 35 minutos desde que empieza a salir el vapor.

Si se prefiere hacer en una cazuela normal, será de hora y media a dos horas, agregando agua si es necesario.
Una vez se pueda abrir la olla, cuando haya bajado la presión, sacamos las carrilladas con cuidado, pues estarán muy tiernas (se rompen), y las reservamos.

Con el resto del guiso, lo que nos haya quedado de caldo y las verduras, se puede hacer varias cosas: pasarlas por una batidora, por un pasapurés o, que es lo que yo prefiero hacer, pasarlas por un chino, de esta forma obtenemos una salsa algo densa (depende de la cantidad de agua que hemos utilizado) y con un gran sabor, sin que nos quede ninguna piel de las verduras. Si nos sale un poco líquida, o la queremos mas densa, solamente hay que volverla a poner al fuego y dejar que reduzca para que espese un poco y, la próxima vez, poner algo menos de agua.
Así, obtenemos una salsa o un caldo, dependiendo del uso que le vayamos a dar.
En esta receta, guardamos el caldo para hacer en otro momento una sopa o un arrocito.


Ahora lo que haremos será cortar unas rebanadas bien hermosas de pan tipo “Payés” muy ancho y consistente, las pondremos al horno unos minutos, para que queden más crujientes.
Mientras se calienta el pan vamos desmigando las carrilladas, para ir después poniéndolas sobre el pan, una vez lo saquemos del horno.
Ya solo queda, en el último momento, hacer unos medallones de foie gras a la plancha (como no) y colocarlos, suavemente, sobre la carrillada desmigada en el pan.
Ya tenemos nuestros “montaditos” preparados. Que no se enfríen!!



En esta ocasión, acompañé para picar con unos rebollones pasados ligeramente por la sartén, solo un poco de aceite de oliva y unos ajitos. No le hacen falta nada más, deliciosos, ya que en esas fechas estabamos en temporada.


Saludos, y que aproveche.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Secreto ibérico con salsa y patatas con queso mozzarella

Este plato lo preparé en el VII encuentro gastronómico (29/01/2011)


El Secreto de cerdo ibérico, es un corte muy sabroso, gracias a que contiene mucha grasa infiltrada (pero de la buena). Poco utilizado hasta hace unos años, ahora es más habitual que te lo ofrezcan en multitud de restaurantes, muy especialmente en el sur.




Así como a veces hacemos platos algo más elaborados, este no es el caso, es muy sencillo.


INGREDIENTES:

· Secreto de cerdo ibérico
· Unas gotas de aceite
· Sal, Pimienta al gusto

Para la salsa:
· Cebolla
· Vino blanco
· Caldo de pollo
· Nata para cocinar
· Aceite de oliva, Sal

Para acompañar:
· Patatas
· Queso mozzarella
· Sal


PREPARACIÓN:

Como el secreto se debe comer recién hecho, empezaremos por la salsa.

Pelamos y troceamos la cebolla, poniéndola a pochar con aceite de oliva virgen extra y un poco de sal en una sartén, cuando la tengamos transparente, añadimos un vasito de vino blanco, no muy grande y dejamos que reduzca.
Añadimos ahora un vaso pequeño de caldo de pollo y también nata, trituramos ligeramente (o mucho, si nos gusta así) con una batidora. Probamos de sal y lo devolvemos al fuego dejando que espese un poco, si nos queda muy líquida, se puede añadir media patata cocida (triturando con la batidora) o algún otro espesante, como media cucharadita de harina de maíz.

Vamos con las patatas; pelamos y cortamos en rodajas gruesas, las colocamos sobre una bandeja de horno, con aceite de oliva, sal y (opcional) un poco de pimentón. Las meteremos en el horno (siempre precalentado) no muy fuerte hasta que estén hechas.
Cuando estén cocinadas, las sacamos y vamos colocando encima de las mismas el queso mozzarella cortado no muy grueso, lo metemos de nuevo al horno ya apagado, para que se funda el queso.




Mientras se hacen las patatas, vamos a pasar por la plancha el secreto ibérico. Calentamos muy bien la plancha con unas gotas de aceite si queremos, aunque tampoco es imprescindible porque el secreto enseguida empieza a soltar su grasa.
No tiene ningún misterio, la plancha o sartén a fuego medio-fuerte, como unos dos minutos por cada lado, será suficiente. Debe quedar rosadito por el centro y tostado por fuera.

Esta carne, cocinada de esta manera o a la barbacoa, por ejemplo, resulta muy jugosa gracias, como decíamos, a su grasa infiltrada.
La verdad es que, como se aprecia en la foto del plato, para la ocasión acompañé las patatas con unas lonchitas de jamón ibérico, tenía miendo de que quedaran un poco sosas. La carne estaba deliciosa.



Espero que os haya gustado, y que lo probeis.
Saludos.


miércoles, 25 de enero de 2012

Pimientos del piquillo rellenos de solomillo de ibérico y foie en tosta de semillas


Este entrante es bastante contundente, recomiendo preparar una unidad por persona. Esta receta la encontré en un libro de pintxos y tapas de la editorial Susaeta.


Ingredientes (para 4 personas):
  • 4 cortadas gruesas de solomillo de cerdo
  • 4 cortadas de foie (fresco o micuit)
  • 4 pimientos del piquillo
  • Sal
  • Harina
  • 1 huevo
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva
  • 4 rebanadas de pan de semillas o cerales
Elaboración:

Rellenar los pimientos con un trozo de solomillo y otro de foie de forma que quede un paquete bien compacto. Pasar por harina, huevo batido y pan rallado. Freír en abundante aceite y pasar a un plato con papel absorvente para quitarle aceite. Montar sobre una rebanada de pan.

sábado, 13 de febrero de 2010

Solomillo relleno en hojaldre y salsa de ibérico

El solomillo envuelto en hojaldre, también conocido como solomillo Wellington, es una forma muy cómoda de hacer esta carne al horno, con menos peligro que otras de que se quedé seco. Con un poquito de relleno le damos además, otro toque.


Ingredientes

- 1 solomillo de cerdo
- 1 lámina de hojaldre
- 6 ó 7 cortadas de bacon
- Aceite de oliva, sal y pimienta
- Jamón York y queso

- 80-100 g. de Jamón ibérico
- 200 ml. de nata para cocinar
- Sal, pimienta



Preparación

Pasar por la plancha o sartén el solomillo salpimentado para sellarlo, con un par de minutos es suficiente, aunque esto he leído que no sirve realmente para nada, yo lo sigo haciendo, será costumbre.
Con un buen cuchillo cortamos horizontalmente, a lo largo, el solomillo y lo abrimos como si fuera un libro para rellenarlo. Yo rellené éste en concreto con un poco de jamón york y queso, y una esquinita con un poquito de Foie, para probar (buenísimo de las dos formas). Lo volvemos a cerrar y lo colocamos sobre las cortadas de bacon extendidas trasversalmente, lo enrollamos con ellas, ahora lo colocamos sobre la lámina de hojaldre envolviéndolo con ella y cerrando bien por los extremos. Si el solomillo es grande, como es el caso, habrá que estirar un poco el hojaldre, con un rodillo, para envolverlo todo bien.


Lo podemos pintar con huevo batido, para que luego se quede dorado.
El hojaldre pintado con huevo y un poco de sal por encima

Precalentar el horno a 200º.
Con el horno ya caliente, introducimos el "paquete" durante aproximadamente 20 minutos, cuando el hojaldre está dorado, ya lo tenemos hecho. Lo dejamos templar unos minutos, y cortamos en rodajas gruesas, unos 3 centímetros por lo menos, para emplatar.

Así sale del horno.
 
Realmente queda tan jugoso como parece

Para la salsa de ibérico, maravilloso invento de mi amigo Juan (que si no lo nombro, para una cosa que hace en la cocina, no me hubiera dejado publicarla) trituramos el jamón ibérico con un poco de nata para cocinar, lo ponemos al fuego en una sartén, si tenemos un poco de grasa de pato (de algún confit que hayamos guardado, por ejemplo) se lo añadimos, le da muy buen sabor, si no tampoco pasa nada.
Llevamos a ebullición suave y bajamos el fuego al mínimo dejando que vaya soltando todo su sabor el jamón, vamos añadiendo nata hasta conseguir la textura de salsa preferida. En menos de 5 minutos está lista.
Tener en cuenta que al enfriar espesa un poco, rectificar de sal si le hace falta y listo. Si al final se ha quedado demasiado densa, solo hay que añadir un poco más de nata.

Buen provecho,
Saludos.